La Gastronomía Chilena: Una Guía Culinaria a la Cocina y la Cultura del País

Descubre las ricas y diversas tradiciones culinarias de Chile, un país que ofrece una variedad de platos e ingredientes que son un reflejo de su geografía, identidad y patrimonio.

La gastronomía chilena es algo más que comida. Es una forma de expresar la cultura, la historia y la identidad de un país de más de 4.000 kilómetros de costa, montañas, valles y desiertos. Desde los pueblos indígenas a los conquistadores españoles, desde los inmigrantes europeos a los vecinos latinoamericanos, desde las influencias globales a las tradiciones e innovaciones locales, la gastronomía chilena ha ido siendo moldeada por diversas fuentes y evolucionando con el tiempo. En este blog exploraremos los principales aspectos de la gastronomía chilena, como su definición, orígenes, productos, regiones, platos, vinos y circuitos. Además, te daremos algunos consejos para disfrutar de lo mejor de la cocina chilena, ya sea que estés de visita en el país o simplemente sientas curiosidad por sus riquezas gastronómicas.

¿Qué es la gastronomía?

La gastronomía es el estudio de la relación entre la comida y la cultura, el arte, la ciencia y la sociedad. No se trata solo de la cocina y la comida, sino también de comprender la historia, la geografía, la antropología, la sociología y la estética de los alimentos. La gastronomía es una forma de apreciar y preservar las tradiciones e innovaciones culinarias de diferentes regiones y pueblos, y ha demostrado ser una fuerza cultural más poderosa entre los pueblos del mundo que las influencias lingüísticas o de otro tipo.

Es, por tanto, un fenómeno cultural que evoluciona y se ve influido por cambios constantes. Refleja la diversidad y la unidad de la condición humana, así como la creatividad y la innovación del espíritu del hombre. La gastronomía es también una fuente de placer, disfrute y socialización, además de una forma de expresar la identidad, los valores y las creencias.

Señora mapuche nos regala su cocina patrimonial.

¿Cuáles son los orígenes de la gastronomía chilena?

La gastronomía chilena es el resultado de un largo y complejo proceso de fusión y adaptación de diferentes tradiciones e influencias culinarias. Las principales fuentes que modelan la actual gastronomía chilena son:

  • Los pueblos indígenas: Los habitantes originarios de Chile, como los mapuches, aymaras, atacameños, rapanui y otros, aportaron sus conocimientos ancestrales acerca de la flora y fauna nativa, así como sus técnicas de cultivo, caza, pesca y conservación de alimentos. Algunos de los productos que introdujeron en la gastronomía chilena son el maíz, las papas, la quínoa, los porotos, el zapallo, los tomates, los pimientos, las paltas, las chirimoyas, las lúcumas y las llamas, entre otros. Algunos de los platos en los que influyeron son la cazuela, el pastel de choclo, las humitas, el charquicán, el curanto y las empanadas, por nombrar algunos. Más adelante hablaremos de algunas de estas preparaciones.
  • El legado colonial e hispánico: Los conquistadores españoles y sus sucesores trajeron consigo sus tradiciones culinarias, además de productos y especias de Europa, África y Asia. También introdujeron ganado, como vacas, ovejas, cerdos, gallinas y caballos, y cultivos, como el trigo, la cebada, la avena, el arroz, las aceitunas, las uvas, los cítricos y la caña de azúcar, entre otros. Algunos de los platos en los que influyeron son el asado, el caldillo, el escabeche, el arroz con leche, los alfajores y los churros, entre otros.
  • La inmigración europea: Durante los siglos XIX y XX, Chile recibió oleadas de inmigrantes de diversos países europeos, como Alemania, Francia, Italia, Inglaterra, Suiza, Croacia y del Levante. Trajeron consigo sus tradiciones culinarias, así como productos y técnicas que enriquecieron la gastronomía chilena. Algunos de los platos en los que influyeron son el kuchen, el strudel, los crêpes, la pasta, algunos sándwiches y la fondue, por citar algunos.
  • La integración latinoamericana: En las últimas décadas, Chile se ha abierto y conectado más con sus vecinos latinoamericanos, como Perú, Bolivia, Argentina, Brasil, Colombia y otros. Han compartido sus tradiciones culinarias, además de productos y sabores que han aportado diversidad y fusión a la gastronomía chilena. Algunos de los platos en los que han influido son el ceviche, las arepas y el pisco sour al estilo peruano, entre otros.
  • Las tendencias internacionales: Chile también forma parte del mundo globalizado, donde las nuevas tendencias e influencias surgen y se extienden rápidamente. La gastronomía chilena se ha visto influenciada por las cocinas de otras regiones, como Asia, Oriente Medio y el Mediterráneo, entre otras. La gastronomía chilena también ha adoptado nuevos conceptos y prácticas, como la cocina orgánica, vegetariana, vegana, sin gluten y de fusión, entre otras.

Una deliciosa paila marina chilena.

¿Cuáles son los principales productos de la gastronomía chilena?

La gastronomía chilena se caracteriza por la variedad y calidad de sus productos, tanto autóctonos como introducidos, los que reflejan su geografía y clima diversos. Chile posee un entorno natural privilegiado, con abundantes recursos frescos provenientes del mar, la tierra y el aire. Algunos de los principales productos de la gastronomía chilena son:

  • Productos del mar: Chile posee una extensa costa, atravesada en su totalidad por la fría Corriente de Humboldt, con una rica y diversa fauna marina. Algunos de los productos del mar que se consumen en Chile son los pescados, como el salmón, la merluza, el congrio, la corvina y la anchoveta, entre otros; los mariscos, como las almejas, los choritos, las ostras, los ostiones y el loco, etc; los crustáceos, como los camarones, la jaiba, la langosta y los langostinos, entre otros; y los cefalópodos, como el calamar, el pulpo y la jibia, entre otros. El marisco se prepara de diversas formas, ya sea frito, a la plancha, al horno, guisado o crudo, y se acompaña de salsas, ensaladas o de pan.
  • Carnes: Chile tiene una gran y variada producción ganadera, con diferentes tipos de carne, tales como vacuno, cerdo, cordero, cabra y aves, entre otras. La carne se prepara de diversas formas, por ejemplo, asada, a la parrilla, cocida o frita, y se acompaña con salsas, ensaladas o papas. Con la carne también se elaboran embutidos, como longaniza, chorizo, prieta y arrollado, por citar algunos; y fiambres, como jamón, salame, mortadela y paté, opciones muy populares en la mesa de cualquier familia chilena. Aquí, la influencia española y alemana son notorias.
  • Verduras: Chile tiene una agricultura fértil y diversa, con diferentes tipos de verduras, como las papas, tomates, pimientos, cebollas, ajos, zanahorias, lechugas, repollo, espinacas y choclo, entre otros. Las verduras se consumen crudas, cocidas o en escabeche, y se utilizan para preparar ensaladas, sopas, guisos, pasteles o estofados. También se utilizan para elaborar salsas, como el pebre, el chancho en piedra, la salsa verde, la salsa de tomate, etc.
  • Frutas: Chile, como potencia agrícola, cuenta con una amplia y variada producción frutícola, con diferentes tipos de frutas, como manzanas, peras, duraznos, ciruelas, cerezas, uvas, naranjas, limones, kiwis, frutillas, frambuesas, arándanos y chirimoyas, y se pueden encontrar muchas de ellas en supermercados de todo el mundo. Las frutas se consumen frescas, secas o en conserva, y se utilizan para hacer jugos, mermeladas, compotas o postres. También se utilizan para elaborar vinos, licores y cócteles, como el pisco, la chicha, el pipeño y el terremoto, entre otros.
  • Productos lácteos: Chile cuenta con una importante y diversa producción lechera, con diferentes tipos de productos lácteos, como la leche, el queso, la mantequilla, la crema, el yogur, el helado, etc. Los productos lácteos se consumen como bebidas, aperitivos o postres, y se utilizan para elaborar salsas, sopas o pasteles. Los productos lácteos también se usan para elaborar productos a base de queso, como queso fresco, queso de cabra y quesillo, entre otros.
  • Pan y repostería: Chile ocupa el tercer lugar mundial en consumo de pan per cápita y tiene una fuerte y variada tradición panadera y pastelera, con distintos tipos de pan, como marraqueta, hallulla, dobladita, pan amasado, entre otros; y de repostería, como sopaipillas, calzones rotos, berlines, chilenitos, etc. El pan y la repostería se consumen en el desayuno, almuerzo o a la hora del té, y se acompañan con mantequilla, queso, mermelada, manjar o pebre. El pan y la repostería también se utilizan para preparar sándwiches, como el churrasco, el Barros Luco, el Barros Jarpa y el chacarero, entre otros.

Las empanadas de pino, un infaltable en las mesas de Chile.

¿Cuáles son las principales regiones gastronómicas de Chile?

La gastronomía chilena se caracteriza también por sus variantes regionales, que reflejan las diferentes condiciones geográficas, climáticas y culturales de cada zona. Chile puede dividirse en cinco grandes regiones gastronómicas, cada una con sus propios productos, platos y tradiciones:

  • El Norte: La región norte de Chile comprende desde las regiones de Parinacota y Tarapacá hasta las regiones de Antofagasta y Atacama, donde el desierto y el altiplano dominan el paisaje. La gastronomía de esta región está influida por las culturas indígena y andina, así como por la enorme actividad minera y pesquera. Algunos de los productos típicos de esta región son la quinoa, la carne de llama, el charqui, el cochayuyo y la rica rica, entre otros. Algunos platos típicos de la región son la patasca, la calapurca, el dulce de chumbeque y la sopa de guatitas.
  • Los Valles Centrales: La región de los valles centrales de Chile comprende las regiones de Coquimbo, Valparaíso, Santiago Metropolitano, O’Higgins y Maule, donde el clima mediterráneo y el suelo fértil favorecen la agricultura y la viticultura. La gastronomía de esta región está influenciada por las culturas colonial y europea, así como por los estilos de vida urbanos y rurales. Algunos de los productos típicos de esta región son las uvas, las aceitunas, los frutos secos, el queso, la miel y el trigo, entre otros. Algunos de los platos típicos de esta región son las empanadas, el pastel de choclo, las humitas, la cazuela, el asado y el charquicán, entre otros. Nota: El galardonado aceite de oliva chileno proviene de esta zona.
  • El Sur: La región sur de Chile comprende las regiones del Biobío, Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, donde el clima templado y las abundantes lluvias favorecen la actividad forestal y ganadera. La gastronomía de esta región está influida por las culturas indígena y alemana, así como por las actividades costeras y de interior. Muchos colonos alemanes comenzaron a habitar estas regiones a partir de mediados del siglo XIX. Algunos de los productos típicos de esta región son las papas, las manzanas, los berries, el queso, la leche y la carne, entre otros. Algunos de los platos típicos de esta región son el curanto, el milcao, el chapalele, el kuchen, el strudel y los crêpes, entre otros.
  • La Austral o Patagonia: La región austral de Chile comprende las regiones de Aysén y Magallanes, donde el clima frío y la accidentada topografía favorecen la pesca y la ganadería ovina. La gastronomía de esta región está influenciada por las culturas indígena y croata, así como por los entornos marítimo y continental. Algunos de los productos típicos de esta región son el salmón, la merluza, la centolla, los choritos, el cordero y el calafate, por citar algunos. Algunos de los platos típicos de esta región son el cordero al palo, la cazuela de cordero, el caldillo de congrio, la centolla a la parmesana y el calafate agrio, entre otros.
  • Las islas: La región insular de Chile comprende Rapa Nui (Isla de Pascua) y el archipiélago de Juan Fernández, donde el clima tropical y la ubicación aislada favorecen la flora y fauna exótica y endémica. La gastronomía de esta región está influida por las culturas polinesia y británica, así como por los ecosistemas volcánicos y de arrecifes de coral. Algunos de los productos típicos de esta región son el atún, el pez espada, la langosta, el taro, el plátano y la piña, entre otros. Algunos de los platos típicos de esta región son el po’e, el umu y el pastel de langosta, entre otros.

Recolectando cerezas en el corazón de región agrícola de Chile.

¿Cuáles son los principales platos de la gastronomía chilena?

La gastronomía chilena ofrece una variedad de platos e ingredientes que reflejan su diversidad y unidad. Algunos de los platos son regionales, mientras que otros son nacionales. Algunos son tradicionales y otros modernos. Algunos son sencillos y otros elaborados. A los chilenos les encanta saborearlos todo el año, pero su consumo aumenta durante las Fiestas Patrias (Día de la Independencia), cada 18 de septiembre. He aquí algunos de los principales platos de la gastronomía chilena, aquellos que trascienden las regiones (aunque con sus propias variantes), junto con sus descripciones e ingredientes:

  • Empanadas: Las empanadas son uno de los platos más populares y emblemáticos de la gastronomía chilena. Son masas que pueden ser de muchos tipos, por lo que se rellenan con distintos ingredientes, como carne, queso, mariscos o verduras, y se hacen al horno o fritas, dependiendo del relleno, el tipo de masa y la versión regional. La más común es la empanada de pino, rellena de carne picada, cebolla, pasas, aceitunas y huevo duro. Las empanadas suelen comerse como picoteo, aperitivo o plato principal, y se acompañan de pebre, una salsa picante hecha con tomate, cebolla, cilantro, ajo y ají.
  • Pastel de choclo: El pastel de choclo es otro plato típico y delicioso de la gastronomía chilena. Se trata de un guiso hecho con una capa de carne picada, pollo, cebolla, pasas, aceitunas y huevos duros, cubierto con una capa de pastelera de choclo, espolvoreado a veces con azúcar y llevado al horno. El pastel de choclo suele consumirse como plato principal, acompañado de ensalada chilena, a base de tomate, cebolla, cilantro y vinagre.
  • Humitas: Las humitas son un plato tradicional y sustancioso de la gastronomía chilena. Se elaboran con choclo fresco, cebolla, albahaca, manteca y sal, se muelen hasta formar una pasta, se envuelven en hojas de maíz y se hierven o cuecen al vapor. Las humitas suelen comerse como plato principal, y se acompañan de tomate, cebolla o pebre.
  • Cazuela: La cazuela es un plato contundente y reconfortante de la gastronomía chilena. Es una sopa o guiso de carne de vacuno, pollo, cordero o cerdo, y verduras como papas, zapallo, choclo, zanahorias y porotos verdes, cocinados en un caldo condimentado con sal, pimienta, orégano y perejil. La cazuela suele comerse como plato principal.
  • Asado: El asado es un plato festivo y social de la gastronomía chilena. Se trata de una parrillada de distintos tipos de carne, como vacuno, cerdo, cordero o pollo, asada sobre carbón o leña y condimentada con sal, pimienta, ajo y merkén, un ají ahumado. El asado suele comerse como plato principal, y se acompaña de ensaladas, salsas, pan y vino, cerveza o su cóctel preferido, como la piscola (bebida de pisco y cola en vaso largo con un par de cubitos de hielo).
  • Charquicán: El charquicán es un plato sencillo y sabroso de la gastronomía chilena. Es un guiso hecho con carne, como vacuno, cordero o caballo, y verduras, como papas, zapallo, choclo, zanahorias, porotos verdes y cebolla, cocidas en una olla con agua, sal, pimienta y comino. El charquicán suele comerse como plato principal, acompañado de huevos, queso o pebre.
  • Curanto: El curanto es un plato único y ancestral de la gastronomía chilena, con origen en Chiloé, al sur de Chile. Es un festín de mariscos, como almejas, choritos, ostras, ostiones y pescados, y carnes, como cerdo, pollo y longaniza, y verduras, como papas, zapallo y repollo, y pasteles locales tipo pan, como milcao y chapalele, cocinados en un hoyo en la tierra, cubierto con piedras calientes, hojas y tierra. El curanto suele comerse como plato principal, acompañado de chicha, una bebida fermentada a base de uvas o manzanas.
  • Kuchen: De origen alemán, el Kuchen es un plato dulce y delicioso de la gastronomía chilena. Es un pastel hecho con harina, mantequilla, huevos, azúcar y levadura, y relleno de diferentes ingredientes, como frutas, queso, crema o mermelada. Los tipos más comunes de kuchen son el de manzana, el de queso y el de ciruelas. El kuchen suele comerse como postre, acompañado de té o café.
  • Sopaipillas: Las sopaipillas son un crujiente y adictivo plato de la gastronomía chilena. Son discos de masa hechos con harina de zapallo, agua, sal y manteca de cerdo, y fritos en aceite. Las sopaipillas suelen comerse como picoteo, aperitivo o postre, y se acompañan de pebre, manjar o miel.
  • Caldillo de congrio: El caldillo de congrio es un sabroso y aromático plato de la gastronomía chilena. Es una sopa hecha con congrio, un pescado grande y blanco, y verduras, como papas, cebolla, ajo, zanahoria y apio, y hierbas, como perejil, cilantro y laurel, y vino, cocidos en una olla con agua, sal y pimienta. El caldillo de congrio suele preferirse como plato principal y, según la cultura popular, ¡es el mejor “antídoto” contra la resaca de Año Nuevo o cualquier otra!

Preparación del tradicional curanto en Chiloé, sur de Chile.

¿Cuáles son los principales vinos y bebidas de la gastronomía chilena?

El vino chileno: Una historia de tradición e innovación

Chile es un país con una larga y rica tradición vitivinícola, que se remonta al siglo XVI, cuando los conquistadores y misioneros españoles trajeron las primeras vides a estas tierras. Desde entonces, el vino chileno ha evolucionado de una actividad artesanal a una industrial, de un producto local a uno global, y de un estilo clásico a uno moderno.

La historia del vino chileno puede dividirse en tres grandes periodos: el colonial, el republicano y el contemporáneo. Cada período tiene sus propias características, desafíos y logros, reflejando los cambios sociales, económicos y culturales que el país ha experimentado a lo largo de los siglos.

  • El periodo colonial (1548-1810) estuvo marcado por la introducción y adaptación de las variedades de uva europeas, especialmente la País, traída por el sacerdote jesuita Francisco de Carabantes en 1548. Esta variedad, también conocida como Listán Prieto o Misión, fue la más cultivada y utilizada para la producción de vino hasta el siglo XIX. El vino era consumido principalmente por la población local, el clero y las autoridades coloniales, y también se exportaba a Perú y otros territorios españoles. La industria vitivinícola estaba regulada por la corona española, que imponía impuestos y restricciones al comercio y consumo de vino.
  • El periodo republicano (1810-1973) se caracterizó por la independencia y la modernización del país, que también impactó a la industria vinícola. El acontecimiento más importante fue la introducción de las variedades de uva francesas, como Cabernet Sauvignon, Merlot, Carmenere, Sauvignon Blanc y Chardonnay, traídas por los ricos latifundistas que viajaban a Europa a mediados del siglo XIX. Estas variedades, junto con la tradicional País, dieron lugar a una diversidad de estilos y calidades de vino, desde el popular pipeño hasta el fino reserva. La industria vinícola también se benefició del desarrollo de los sistemas de transporte, comunicación y regadío, que facilitaron la expansión y distribución de los viñedos y los vinos. El consumo de vino aumentó tanto a nivel nacional como internacional, llegando a nuevos mercados como Europa y Norteamérica.
  • El periodo contemporáneo (1973-presente) se define por la transformación e innovación de la industria vitivinícola, que se ha enfrentado a nuevos retos y oportunidades en el mundo globalizado. El acontecimiento más significativo fue la crisis de la filoxera, que afectó a los viñedos europeos a finales del siglo XIX, pero que no afectó a los chilenos, gracias al aislamiento natural y a la protección de los Andes, el Océano Pacífico, el desierto de Atacama y la Patagonia. Esto dio a Chile una ventaja única, ya que conservó sus vides originales y sin injertar, consideradas un tesoro y una fuente de identidad para el vino chileno. La industria vitivinícola también experimentó una revolución tecnológica y científica, que mejoró la calidad y diversidad del vino, además de una estrategia de marketing y marca, que aumentó el reconocimiento y la reputación del vino. La producción y exportación de vino alcanzó niveles récord, convirtiendo a Chile en uno de los mayores y más importantes productores y exportadores de vino del mundo.

Viña patrimonial de los valles vitivinícolas del centro del país.

Chile es un país que cuenta con una gran diversidad de regiones productoras de vino, y cada una de ellas posee sus propias características y variedades. Estas son algunas de las principales regiones y sus vinos:

  • Atacama: Es la región vinícola más septentrional y seca de Chile, donde las uvas son regadas por los ríos Copiapó y Huasco. Las principales variedades son País, Moscatel y Pedro Jiménez, con las que se produce pisco, el aguardiente tradicional de Chile, y algunos vinos dulces.
  • Coquimbo: Esta región incluye los valles de Elqui, Limarí y Choapa, con un clima semiárido influenciado por el océano y la montaña. Las principales variedades son Syrah, Cabernet Sauvignon, Merlot, Carmenere, Chardonnay y Sauvignon Blanc, que producen vinos frescos y afrutados con notas minerales.
  • Valparaíso: Esta región comprende los valles de Aconcagua, Casablanca y San Antonio, que tienen un clima mediterráneo con días cálidos y noches frescas. Las principales variedades son Cabernet Sauvignon, Merlot, Carmenere, Syrah, Pinot Noir, Chardonnay y Sauvignon Blanc, que producen vinos elegantes y complejos, con buena acidez y equilibrio.
  • Valle Central: Es la región vinícola más extensa y tradicional de Chile, que incluye los valles del Maipo, Rapel, Curicó y Maule. El clima es mediterráneo con una amplia gama de temperaturas y suelos. Las principales variedades son Cabernet Sauvignon, Merlot, Carmenere, Malbec, Carignan, Chardonnay y Sauvignon Blanc, que producen vinos con cuerpo y aromáticos con un largo potencial de envejecimiento.
  • Región Sur: Esta región abarca los valles del Itata, Bío-Bío y Malleco, que tienen un clima fresco y lluvioso con una fuerte influencia del océano y los volcanes. Las principales variedades son País, Cinsault, Muscat, Riesling, Gewürztraminer, Pinot Noir y Chardonnay, que producen vinos ligeros y delicados, con notas florales y herbáceas.
  • Región Austral: Es la región vinícola más nueva y experimental de Chile, que se extiende por los valles de Cautín y Osorno, cerca de la Patagonia. El clima es frío y húmedo, con un ciclo vegetativo corto y un alto riesgo de heladas. Las principales variedades son Pinot Noir, Chardonnay, Sauvignon Blanc y Riesling, que producen vinos frescos, de gran acidez y poco alcohol.

Chile es un país que innova constantemente y explora nuevos terroirs, variedades y estilos de vino, ofreciendo una amplia gama de opciones a los consumidores. Chile es también un país que invita a los visitantes a descubrir su cultura y patrimonio vitivinícola, a través de las diversas rutas y experiencias enológicas que se ofrecen durante todo el año.

¡Salud con vino chileno, de los mejores del mundo!

Pisco y cervezas

El pisco es una bebida alcohólica de la familia de los aguardientes, que se produce destilando vino de determinadas uvas en Chile, y es parte integrante de la cultura e identidad del país. Al igual que el vino, el pisco tiene una historia que se remonta al siglo XVI, cuando los conquistadores españoles trajeron la vid a las colonias y empezaron a elaborar vino. Sin embargo, debido a los elevados impuestos y a las restricciones impuestas por la corona española al comercio del vino, los colonos empezaron a destilarlo para obtener un aguardiente más fuerte y barato.

El pisco suele consumirse en forma de cóctel, como el famoso pisco sour, que se prepara con pisco, jugo de limón, azúcar y, a veces, clara de huevo. Otro cóctel popular es la piscola, que es pisco mezclado con bebida cola. El pisco también puede tomarse solo o con hielo, como digestivo o aperitivo.

El nuevo amor por la cerveza

Chile es un país con una larga tradición de consumo de cerveza, que se remonta a cuando los inmigrantes alemanes trajeron sus técnicas y recetas cerveceras en el siglo XIX. Hoy, Chile es uno de los mayores mercados cerveceros de América Latina, con un consumo per cápita de 45 litros al año. Sin embargo, la escena cervecera en Chile no solo está dominada por las grandes marcas industriales, sino también por un vibrante y heterogéneo movimiento de cerveza artesanal que ha surgido en la última década.

La cerveza artesanal es aquella producida por cervecerías pequeñas e independientes, con ingredientes naturales y métodos tradicionales. La cerveza artesanal se caracteriza por su variedad de estilos, sabores, aromas y colores, así como por su calidad e innovación. Los amantes de la cerveza artesanal aprecian la creatividad y pasión de los cerveceros, que experimentan con diferentes ingredientes, como frutas, especias, hierbas, miel, chocolate, café e incluso ajíes.

El movimiento de la cerveza artesanal en Chile comenzó a principios de la década de 2000, con pioneros que abrieron sus propias cervecerías y pubs en distintas regiones del país. Desde entonces, el número de cervecerías artesanales ha crecido exponencialmente, llegando a más de 300 en 2023, según la Asociación de Productores de Cerveza Artesanal de Chile (APCA).

La cultura de la cerveza artesanal en Chile también se refleja en el creciente número de festivales, eventos, tours y degustaciones que se organizan a lo largo del año, especialmente en los meses de verano. Algunos de los eventos más importantes son el Festival de la Cerveza Artesanal de Valdivia, el Oktoberfest de Malloco, la Feria de la Cerveza Artesanal de Santiago.

La cerveza artesanal es más que una bebida, es un estilo de vida, una forma de expresión y una fuente de identidad para muchos chilenos. Es también un signo de la evolución de los gustos y preferencias de los consumidores, que buscan más calidad, variedad e innovación en sus bebidas. La cerveza artesanal es una tendencia que llegó para quedarse y que seguirá sorprendiendo y deleitando a los amantes de la cerveza en Chile y en el resto del mundo.

Nuevas tendencias de la escena gastronómica en Santiago.

¿Cuáles son los principales circuitos de la gastronomía chilena?

La gastronomía chilena es también una forma de explorar y descubrir el país, su cultura y su gente. Chile cuenta con varios circuitos gastronómicos, que son rutas o destinos que ofrecen una variedad de experiencias culinarias, como restaurantes, mercados, festivales, talleres, tours y degustaciones. Algunos de los principales circuitos gastronómicos de Chile son:

  • La Ruta del Vino: La ruta del vino es un circuito que recorre las principales regiones vitivinícolas y valles de Chile, donde se pueden visitar los viñedos, viñas y bodegas, y conocer la historia, producción y estilos de los vinos chilenos. También podrás degustar y comprar distintos tipos de vinos, y disfrutar de la gastronomía y el paisaje local. Algunos de los lugares que puedes visitar en la ruta del vino son Casablanca, Colchagua, Maipo, Maule y el Elqui, entre otros.
  • Ruta del Marisco: La ruta del marisco es un circuito que recorre las principales zonas costeras e insulares de Chile, donde podrás disfrutar de los frescos y diversos productos del mar que ofrece el país. También podrás conocer las actividades pesqueras y acuícolas, y las tradiciones y costumbres de las comunidades costeras e insulares. Algunos de los lugares que puedes visitar en la ruta del marisco son Valparaíso, Chiloé, Puerto Montt, Punta Arenas, entre otros.
  • La Ruta Patagónica: La ruta patagónica es un circuito que recorre las zonas más australes y espectaculares de Chile, donde podrás experimentar la gastronomía, naturaleza y aventura de la Patagonia. También puedes conocer la historia, la cultura y los principales desafíos del patagónico. Algunos de los lugares que puedes visitar en la ruta patagónica son las Torres del Paine, Puerto Natales, Coyhaique, Chaitén y Tierra del Fuego, entre otros.
  • El Circuito Santiaguino: El circuito santiaguino comprende la capital y ciudad más grande de Chile, donde se puede encontrar una gran variedad de opciones gastronómicas, desde lo tradicional a lo moderno, desde lo local a lo internacional, desde la comida callejera a la alta cocina. También podrás visitar los mercados, museos, parques y monumentos, y disfrutar de la vida nocturna, cultural y de entretenimiento de Santiago. Algunos de los lugares que puedes visitar en esta ruta son La Vega, el Barrio Lastarria, el Barrio Bellavista y el Barrio Italia, entre otros.

Brindis con vino chileno.

¿Cómo disfrutar de lo mejor de la gastronomía chilena?

La gastronomía chilena es un tesoro que se puede disfrutar de muchas maneras, ya sea como visitante o residente, foodie o curioso, gourmet o sibarita. A continuación, algunos consejos para disfrutar de lo mejor de la gastronomía chilena:

  • Sé abierto y aventurero: La gastronomía chilena es diversa y sorprendente, y se puede encontrar algo para todos los gustos y preferencias. No temas probar cosas nuevas y descubrir los sabores, texturas y aromas de la cocina chilena. Seguro que te sorprenderás gratamente.
  • Sé respetuoso y agradecido: La gastronomía chilena es un reflejo de la cultura, historia e identidad del país y su gente. Respeta y reconoce las tradiciones, costumbres y valores que hay detrás de cada plato, producto e ingrediente. Tal vez aprendas algo nuevo e interesante sobre Chile y su gastronomía.
  • Sé sociable y amigable: La gastronomía chilena es una forma de compartir y disfrutar con los demás, ya sean familiares, amigos o desconocidos. Sé sociable y amigable, y únete a la mesa, a la conversación y a la celebración y seguro que haces nuevos amigos y te diviertes por el camino.
  • Sé curioso e infórmate: La gastronomía chilena es una fuente de conocimiento y comprensión del país, su geografía y su sociedad. Sé curioso e infórmate, pregunta, lee e investiga sobre los platos, productos y regiones que encuentres y podrás adquirir nuevos conocimientos y perspectivas.
  • Sé responsable y sostenible: La gastronomía chilena es un tesoro que hay que preservar y proteger para las generaciones futuras. Sé responsable y sostenible, apoya a los productores locales, respeta el medio ambiente y consume de forma responsable y podrías contribuir al desarrollo y conservación de Chile y su gastronomía.

Porotos granados, uno de los regalos del verano en Chile.

Conclusión

La gastronomía chilena es un viaje a través de los sabores, la historia y la cultura, y que ofrece una variedad de platos e ingredientes que reflejan la diversidad y la unidad del país. La gastronomía chilena es también una forma de explorar y descubrir el país, su naturaleza y su gente, a través de diferentes circuitos gastronómicos que ofrecen una variedad de experiencias culinarias. La gastronomía chilena es un tesoro que se puede disfrutar de muchas maneras, ya seas un visitante o una persona que vive en el país, un foodie o un curioso, un gourmet o un gourmand. La gastronomía chilena es más que comida. Es una forma de expresar y apreciar la cultura, la historia y la identidad de Chile.

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